La vitamina D, conocida principalmente por su papel en la salud ósea, tiene también funciones clave en la fertilidad femenina. En particular, su influencia durante la fase folicular del ciclo menstrual (el periodo entre el inicio de la menstruación y la ovulación) se perfila como un factor importante para el desarrollo de folículos, la calidad del óvulo y las tasas de fertilización.
¿Qué es la fase folicular y por qué es importante?
La fase folicular es la etapa del ciclo menstrual en la que los folículos en los ovarios maduran, estimulados por la hormona FSH (Follicle-Stimulating Hormone) esta hormona se produce en la hipótesis anterior (Glándula pituitaria) La principal función de esta hormona es estimular el crecimiento y maduración de los folículos ováricos en la primera mitad del ciclo (fin de la menstruación/comienzo de la ovulación).
Valores normales de FSH en analítica:
- Fase folicular:3,0 – 10,0 mUI/mL (3,0 – 10,0 UI/L)
Un buen desarrollo folicular en este punto del ciclo es esencial para que se forme un folículo dominante que libere un óvulo de calidad en la ovulación.
Existen diferentes factores que pueden afectar a esta maduración folicular, estos pueden ser:
- Factores hormonales– El desequilibrio de hormonas importantes en el ciclo menstrual como la FSH, LH, Estrogenos o progesterona pueden ser causantes de una mala maduración folicular como por ejemplo en el caso del SOP (Síndrome Ovario Poliquístico)
- Nutricionales– Los folículos son estructuras activas que necesitan de diferentes nutrientes para poder madurar y proteger al óvulo durante su desarrollo. Algunos de los nutrientes esenciales son: Vitamina D, Zinc, antioxidantes, Omega 3, vitaminas del grupo B y cantidades aceptadas de proteínas. El déficit de cualquiera de estos nutrientes puede ocasionar el mal desarrollo del folículo.
- Ambientales– El entorno influye directamente en la buena o mala maduración del folículo. El contacto continuo con disruptores endocrinos (Bisfenol A, pesticidas etc…), tabaco, mala higiene del sueño.
- Metabólicos– La resistencia a la insulina, diabetes Tipo II, inflamación crónica de baja grado, intoxicación por cortisol, ejercicio excesivo o el aporte insuficiente energético también pueden ser causas de un mal desarrollo folicular.
Funciones de la vitamina D relevantes para esta fase
Algunas de las funciones de esta vitamina son:
- Ayuda a que los folículos crezcan y maduren: La vitamina D se une a receptores llamados VDR (Vitamin D Receptor) que están presentes en las células del ovario, incluyendo las células de la granulosa que rodean al folículo, lo que indica un papel directo en el desarrollo folicular, haciendo que uno de los folículos se convierta en dominante y pueda liberar su óvulo.
- Mejora la comunicación hormonal: Hace que las células sean más sensibles a la FSH, la hormona que estimula el crecimiento del folículo. Esto significa que el ovario responde mejor y con menos esfuerzo hormonal, lo que mejora la calidad del ovulo y reduce los desequilibrios típicos (como en el síndrome de ovario poliquístico).
- Regula la inflamación: Un ambiente inflamado o con resistencia a la insulina puede afectar al ciclo y dificultar la ovulación. La vitamina D tiene efectos antiinflamatorios, ayudando a que los ovarios funcionen en equilibrio.
- Protege al ovulo del estrés oxidativo: Durante la maduración folicular, las células producen energía y con ella, pequeños “residuos” llamados radicales libres. La vitamina D tiene efectos antioxidantes que protegen a los folículos del daño oxidativo, lo que puede ser crucial para mantener la viabilidad del óvulo.
Últimos estudios y evidencias recientes
Aquí os dejos algunos de los estudios y hallazgos más recientes y relevantes:
- Li et al., 2024 (“The role of vitamin D3 in follicle development”)- Revision reciente en moléculas y células de la granulosa. Este estudio confirmó que hay síntesis local de Vitamina D en ovarios. También confirmó los efectos positivos sobre proliferación de células de granulosas y crecimiento del folículo. BioMed Central+1
- Ensayo en mujeres con SOP (PCOS)- Estudio aleatorizado en mujeres con bajos niveles de Vitamina D. Este estudio confirmo que la suplementación con Vitamina D produjo mejora en la relación LH/FSH, favoreciendo la ovulación y aumento de folículos dominantes maduros. MDPI+1
- Estudio sobre líquidos foliculares / fluido folicular- Estudio en mujeres que se someten a reproducción asistida. Este estudio determinó que niveles más altos de vitamina D en el fluido folicular están asociados con mayor número de óvulos maduros y una mejor tasa de probabilidades de embrión transferible. PMC+2OUP Academic+2
Lo que aún no está claro
Lo que no está completamente definido es el rango óptimo de vitamina D para efectos de maduración folicular y reproductivos.
Lo que sucede es que no todos los ensayos muestran mejoras claras en embarazo clínico o tasa de nacidos vivos asociados solo a vitamina D en mujeres con niveles sub-óptimos.
La suplementación debe evaluarse de manera individual, pues cada persona dependerá de una dosis para obtener los beneficios descritos.
Dosis elevadas de esta vitamina sin supervisión también tienen efectos adversos:
- Desequilibrios hormonales: El exceso puede modificar la señalización hormonal normal, alterando la producción de estas hormonas. Algunas mujeres pueden notar ciclos irregulares, cambios en el flujo menstrual o en la ovulación si toman dosis muy altas durante largo tiempo.
- Interferencia con la función tiroidea: Dosis elevadas de Vitamina D prolongadas en el tiempo pueden alterar el metabolismo del calcio y el magnesio estos minerales también participan en la función tiroidea. Esto puede afectar indirectamente la conversión de T4 a T3, empeorando síntomas en personas con hipotiroidismo o tiroidectomía si no se controla bien.
- Metabolismo del calcio y los riñones: El efecto más conocido del exceso de vitamina D es la hipercalcemia (niveles de calcio demasiado altos en la sangre) con síntomas como los siguientes:
- Náuseas, vómitos, debilidad muscular, dolor de cabeza.
- Calcificación de tejidos blandos (corazón, riñones, vasos sanguíneos).
- Formación de cálculos renales (piedras en el riñón).
- Daño renal a largo plazo.
- Sistema inmunitario y cardiovascular: Los niveles altos de calcio por exceso de vitamina D pueden endurecer las arterias y aumentar el riesgo de hipertensión o arritmias. También puede alterar la función del endotelio, afectando la circulación y el transporte de oxígeno. Dosis muy altas de estas vitaminas mantenidas en el tiempo, pueden suprimir la respuesta inflamatoria necesaria.
Implicaciones prácticas
- Hacer análisis de vitamina D (habitualmente medición de 25-OH-Vitamina D) en mujeres que buscan embarazo o se someten a tratamientos de fertilidad.
- Si los niveles son bajos primero actuaremos en dieta, peso, exposición solar saludable. Una vez que estos puntos están controlados se puede considerar la suplementación bajo supervisión del especialista.
- Mejorar la nutrición con alimentos ricos en vitamina D: pescados grasos, huevos, alimentos fortificados, junto con hábitos que favorezcan la síntesis natural a través del sol, pero con protección adecuada.
- Tener en cuenta que para que la vitamina D tenga efecto beneficioso sobre la fase folicular, los niveles tienen que ser adecuados durante todo el ciclo, o durante la fase de estimulación ovárica en tratamientos asistidos.
Conclusión
La evidencia creciente señala que la vitamina D desempeña un papel importante en la fase folicular, actuando sobre las células de la granulosa, favoreciendo el desarrollo folicular, protegiendo frente al estrés oxidativo, y posiblemente mejorando algunos resultados en tratamientos de fertilidad. Sin embargo, no es una panacea: los efectos varían según la población, los niveles iniciales de vitamina D, la presencia de condiciones como el SOP, la reserva ovárica, el estado metabólico, etc.
Para quienes buscan mejorar su fertilidad, optimizar la función reproductiva o someterse a reproducción asistida, asegurarse de tener niveles adecuados de vitamina D puede ser una estrategia de bajo riesgo y alto potencial.


